ETS, una epidemia silenciosa, Cemefar
ETS, una epidemia silenciosa
 
La OMS acaba de sacar un estudio sobre su tremendo impacto social y de salud

“Las personas hacemos lo que nos gusta y seguimos haciendo lo que nos gusta a medida que nos hacemos mayores. Así que si no estamos habituados a usar el preservativo en nuestros contactos sexuales, seguiremos sin usarlo”.

Eso es más o menos lo que viene a decir Anna Maria Geretti, profesora de virología y enfermedades infecciosas de la Universidad de Liverpool, a colación de un estudio que acaba de publicar la OMS, sobre las cuatro principales enfermedades de transmisión sexual tratables: clamidia, gonorrea, tricomoniasis y sífilis.

El estudio no incluye las infecciones de transmisión sexual (ITS) víricas incurables: hepatitis B, virus del herpes simple (HSV), VIH y virus del papiloma humano (VPH).

Estas enfermedades son una auténtica epidemia que se vive en silencio por los afectados por el estigma y por la vergüenza que se sigue teniendo por las relaciones sexuales y por las enfermedades que pueden transmitir.

El VIH ya no es un enemigo terrorífico en muchos casos, como lo era en los 80 y los 90. El hecho de que haya aumentado la esperanza de vida, de que ser indetectable suponga no transmitir la enfermedad y la relajación por los adelantos en medicina en general, hace que las personas no tengamos el cuidado y la prevención, siempre necesarias.

El resultado es que hay en el mundo 370 millones de infecciones anuales de estas 4 enfermedades.

Estos contagios se podrían parar usando condón, pero no lo hacemos. Una de cada 25 personas entre 15 y 49 años en el mundo tiene alguna de estas enfermedades, en muchas ocasiones, sin ser consciente de ello. Esto hace que las transmitan a sus parejas, ya que muchas de estas dolencias no tienen síntomas. Y las mujeres las transmiten a sus hijos bastantes veces.

En las mujeres la prevalencia es mayor, por la estructura física de los órganos reproductores femeninos, que es más propicia para dar cobijo a los microorganismos causantes de estas ITS.

“Las ITS están por todos lados. Son más comunes de lo que pensamos, pero no les hemos prestado suficiente atención y continuamos estigmatizando quienes las padecen”, aseguraba también desde Ginebra Teodora Wi, del departamento de Salud Reproductiva de la OMS. “Tenemos que hablar clara y sinceramente sobre ellas y no tratarlas de forma diferente de otras enfermedades. No podemos enterrarlas bajo la alfombra y fingir que no existen”, añadía.

La resistencia a  los antibióticos también es otro factor preocupante. La primera línea de antibióticos es superada por las bacterias, que pueden incluso salvar la segunda y tercera línea.

Según Wi, todos y todas deberíamos vivir la sexualidad como algo normal y natural y las ETS con la misma naturalidad, sin miedo, sin vergüenza y sin estigma. Es sin duda cuestión de educación

Teodora Wi lo explica muy bien: Tendríamos que “ser más abiertos en cuanto a la sexualidad, educar en la protección y comunicar a la pareja sexual los riesgos; tendría que haber más programas e información en los medios sobre sexualidad; deberíamos hablar con los hijos sobre el tema para que entiendan los riesgos y darles herramientas para protegerse contra los embarazos no deseados y las infecciones; “hay que pasarlo bien de forma segura” y no avergonzarse por una infección; y acudir al médico lo antes posible. “El sexo es parte de la vida, por desgracia las ITS también”

 

Fuente: El País