Gafas de sol no homologadas, un peligro en el verano, Cemefar
Gafas de sol no homologadas, un peligro en el verano
 
Sólo las lentes debidamente homologadas pueden prevenir la fatiga visual

En el verano, para evitar los rayos de sol directamente en nuestros ojos, solemos hacer uso de gafas de sol, pero muchas de ellas ni tienen control sanitario ni sabemos si son adecuadas para nosotros. Y es que 3 de cada 10 gafas de sol que usamos los españoles no tienen control sanitario.

La radiación ultravioleta (UV) propia de los meses de verano, es un factor de riesgo para la salud visual. Por eso, debemos optar por el uso de gafas de sol con cristales homologados.

Sólo las lentes debidamente homologadas pueden prevenir la fatiga visual y el desarrollo de problemáticas como cataratas o lesiones de córnea o retina

Siguiendo a cignasalud, pueden darse 3 supuestos, principalmente, en un mal uso de gafas de sol:

  1. La potencia de graduación de la lente es superior a la admitida (neutra). Puede provocar borrosidad en la imagen retiniana, además de fatiga o cansancio visual.
  2. Distorsiones de la visión en los laterales. También pueden presentar burbujas, rugosidades o aberraciones prismáticas que provocan imágenes deformadas en posiciones de mirada no primaria.
  3. Vía libre para la entrada de la radiación UV. El ojo tiene un mecanismo de protección natural para protegerse del sol (contracción de pupila). De la misma forma, cuando está en un contexto oscuro (ambiente que crean las gafas de sol), la pupila se dilata para dejar pasar más cantidad de luz. Si las lentes que se utilizan no tienen protección UV, la radiación dañina penetra en mayor medida en el interior. Por tanto, sería mejor no utilizar gafas que usar unas de mala calidad. 

¿Qué tener en cuenta a la hora de elegir unas gafas de sol? 

  • Elegir el color en función del uso y las características visuales del usuario. Hay tres colores principales: marrón, verde y gris. Su elección dependerá del uso de las gafas y de las características de la vista del usuario. El color marrón mejora el contraste, reduce el cansancio y el deslumbramiento y es una buena elección para los miopes. El verde produce poca alteración en los colores, es especialmente adecuado durante la realización de deportes náuticos y está principalmente indicado para hipermétropes. El gris es el que menos altera la percepción de los colores naturales y es el más acertado para la conducción.
  • Asegurarse de su comodidad y mayor protección: tamaño, forma y ajuste adecuado. Las gafas más amplias y curvadas ofrecen una mayor protección. En cuanto a la comodidad, hay que tener en cuenta que se ajusten bien en la zona nasal y que el grado de cobertura sea el adecuado (que no haya roce de pestañas o que la gafa no se apoye en la mejilla).
  • Mayor protección con niños. Los niños presentan un cristalino inmaduro, más transparente y que deja pasar mayor cantidad de rayos UV. Por ello, necesitan una protección mayor: lentes con categoría de filtro 3 o 4, polarizadas o con melanina
  • Adquirirlas en un centro homologado. Algo imprescindible a la hora de comprar un complemento de este tipo es asegurarse de acudir a una óptica, centro oftalmológico, farmacia o tienda especializada. Con ello, el comprador se asegurará de que cumple con la normativa europea.