La elección de gafas de sol para la nieve , Cemefar
La elección de gafas de sol para la nieve
 
Elegir unas gafas de sol para la montaña es fundamental en invierno

Aunque siempre estamos en contacto con el sol, no siempre afecta al ser humano de la misma forma. Concretamente y en invierno, la elección de unas adecuadas gafas de sol cuando se sube a la montaña es especialmente importante. 

El peligro de las radiaciones solares para la vista 

Aunque el frío y la ventisca que levanta nieve y otros objetos del suelo son peligros potenciales para los ojos, existe otro que es una realidad total: Los rayos ultravioletas. 

El problema está en que la nieve refleja cerca de un 85 por ciento de la luz solar y esto crece según se sigue subiendo a montañas altas. 

Es preciso utilizar unas buenas gafas para esquiar o simplemente para pasar el día en la montaña nevada con sus filtros que sirven para disminuir la intensidad de la luz que entra en la cavidad ocular. 

Además, hay que advertir que, aunque el día se presente nublado, los llamados rayos UV siguen con su actividad, por lo que sus efectos pueden ser muy nocivos especialmente para los esquiadores. 

Los primeros síntomas que se presentan comienzan con un lagrimeo constante y escozor de ojos que provoca una constante molestia y un peligro añadido si se pretende esquiar, debido a la dificultad para ver correctamente las pistas. 

Cómo elegir unas gafas de sol para la montaña 

Sobre todo, vamos a hablar de aquellos entornos que están nevados y que, por tanto, son más peligrosos para una clara visión que no se vea afectada por lo relatado anteriormente y que, además, puede tener consecuencias para el futuro, incluyendo enfermedades tan graves como la degeneración macular entre otras. 

Para conseguir unas gafas que protejan la vista en estos lugares hay que tener en cuenta factores importante: 

  • Filtro solar: Aunque existen diferentes filtros, en condiciones de nieve lo mejor es usar los que tienen categoría de 3 ó 4 que filtran hasta un 98 por ciento de los rayos UVA y UVB. 
  • Elegir una montura adecuada. Teniendo en cuenta la nieve que está por todas partes, lo ideal es que la montura sea envolvente, ajustada a la cara, capaz de proteger los ojos de esos nocivos rayos e, incluso, del viento. 
  • Cuidado con el material de la montura. Debe ser resistente a las caídas y las condiciones climatológicas adversas, como, por ejemplo, el policarbonato. 
  •  El color de los cristales no es solo cuestión de moda. Cuando existe niebla o la visibilidad es baja, unos cristales naranjas ofrecen una muy buena protección. En caso de días despejados, unas lentes verdes o marrones ayudan más a gozar de una visión que evite cualquier accidente en la nieve. 

En cualquier caso, en CEMEFAR tenemos los artículos que necesites para una perfecta protección visual en cualquier medio y especialmente en la montaña en invierno.