Vacunas disponibles para la viruela del mono, Cemefar
Vacunas disponibles para la viruela del mono
 
La Ema autoriza a dividir por 5 cada dosis

La Ema autoriza a dividir por 5 cada dosis para la viruela del mono ante la escasez de vacunas que le corresponden a España

A nuestro país le pertenecen 18.500 inyecciones hasta final de año. Pero ante la escasez de vacunas, la Agencia europea del medicamento autoriza a dividirlas por 5

Tan solo una empresa danesa, Bavarian Nordic, produce las vacunas de última generación, que están pensadas para la viruela tradicional y no la del mono. Esto no es suficiente para cubrir la demanda mundial.

Después de probarse su aplicación subcutánea, se ha visto que la respuesta inmunitaria ante la infección es similar a la aplicación intradérmica, así que en vez de inocular los 0,5 mililitros de suero, se aplica 0,1, lo que tiene como efecto que provoca más reacciones adversas, como dolor alrededor del pinchazo. Pero esta es una medida excepcional y temporal, mientras haya escasez de vacunas y dure la emergencia sanitaria

Hasta ahora, los más afectados han sido hombres que tienen sexo con varias parejas masculinas y aunque el virus puede contagiarse a cualquiera que tenga un contacto muy estrecho con un infectado, ese nicho de transmisión es el mayoritario, con más de un 98% de casos registrados

Los infectados por viruela del mono en España ascienden ya a 5.792 personas. Para determinar a quien aplicar las vacunas, a sus contactos hay que sumar quienes realizan prácticas de riesgo por debajo de 45 años (por encima se supone que están protegidos por la vacuna de la viruela tradicional, que dejó de inyectarse hace algo más de 40 años).

Hay que pensar, en este sentido, que aproximadamente pueden ser las 14.000 personas que reciben la PrEP, un tratamiento profiláctico que evita el contagio de VIH, pero no otras infecciones.

A estos habría que añadir quienes con estas mismas conductas de riesgo no usan esta medicación, que son una parte de las 140.000 personas con VIH (que no toman PrEP y tienen varias parejas sexuales), a los sanitarios que trabajan con afectados y al personal de laboratorio, entre otros.

A cada una de estas personas, digamos, en riesgo, hay que ponerles dos dosis para que la pauta sea completa, pero la escasez de vacunas era tal que la estrategia se basaba en poner una sola inyección, que se estima que tiene una eficacia del 30% frente al 80% de la pauta completa.

La decisión de dividir cada dosis en cinco hará que más personas de riesgo puedan vacunarse y si hubiera más oferta que demanda, inyectar segundas dosis a quienes ya tienen la primera.


Fuente y foto: El País