Si hoy has decidido pasar del médico o del consejo farmacéutico y comprar un tratamiento para adelgazar a través de la red, debes saber que
tienes entre un 50 y un 90% de posibilidades de que ese medicamento sea falso. Por lo tanto, tienes entre un 50 y un 90% de posibilidades de que ese medicamento contenga raticidas, ácido bórico, plomo o cualquier otro componente nocivo para la salud.
Las
diferencias entre un medicamento auténtico y otro falsificado se pueden encontrar en su
composición, su
aspecto físico, pero sobre todo, en su
seguridad y eficacia. Por eso lo mejor que te puede ocurrir si tomas un medicamento falsificado es que no te ocurra nada, es decir, que sea sólo ineficaz, y lo peor, puede incluso provocar la muerte.
Según la última clasificación de la Organización Mundial de la Salud en cuanto a fármacos falsos, el 21% tiene menos dosificación de la que debiera, el 24% es de mala calidad y el 43% ciento carece de principio activo.
Esta realidad sanitaria suscita dos preguntas:
¿quién se arriesga a comprar medicamentos falsificados y por qué? y
¿qué tratamientos son los más solicitados a través de la venta ilegal por Internet? Las respuestas las encontramos en el informe sobre medicamentos falsificados “Craking counterfeit Europe”. Elaborado por el laboratorio farmacéutico
Pfizer, este informe es la mayor
encuesta on-line sobre medicamentos falsificados. Para su realización se contó con una muestra de 14.000 personas entre 18 y 80 años.
Según esta investigación, realizada entre octubre y noviembre de 2009, el ranking de los medicamentos más vendidos a través de Internet lo encabezan los t
ratamientos para la gripe (59,2%), seguido de las
pastillas para adelgazar, terapias para dejar de fumar (16,8%), el
dolor crónico (16,1%) y en cuarto lugar los
tratamientos para la impotencia (14%). Y las principales razones por la que la población acuda a Internet para adquirir estos medicamentos son el
ahorro de tiempo y de dinero. Según la encuesta, l
os hombres compran más medicamento por canales ajenos a la farmacia que las mujeres.
Para luchar contra estos productos
muchas son las acciones que se han puesto en marcha: un control aduanero más estricto, programas para la detección de fármacos falsificados, control de la trazabilidad (Seguimed)…, pero en la
mayoría de ocasiones estas acciones son insuficientes porque la
libre circulación de mercancías y el volumen de tráfico postal hacen imposible analizar todos los paquetes procedentes de la UE. Entonces, ¿cuál es la solución? Como siempre, la
educación.
Concienciar a la población de los riesgos de comprar medicamentos por Internet y fomentar el uso responsable de los medicamentos.
Desde el año 2008 las farmacias españolas y el Ministerio de Sanidad colaboran en la difusión de la campaña informativa
Prevención de la Venta Ilegal de Medicamentos en Internet, dirigida a la población en general.
Si tenemos dudas con respecto a un tratamiento o necesitamos un consejo por un problema de salud debemos acudir a la farmacia o al Centro de Salud más cercano.
No podemos sustituir la opinión de un profesional sanitario por la opinión del Dr. Google.
Tú decides a quién confías tu salud.
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